La independencia es la situación de un país o nación que no está sometido a la autoridad de otro.
30 septiembre, 2014

La independencia es la situación de un país o nación que no está sometido a la autoridad de otro.

POR / Hace 10 años

Por Rubén Quintanilla

Partiendo de este concepto El Salvador durante toda su historia ha estado en constante lucha por lograr su verdadera Independencia. Solo basta echar una mirada al recorrido histórico del país: Desde el primer grito de independencia el 5 de Noviembre de 1811 El Salvador inició los movimientos independentistas de Centroamérica; el 24 de enero de 1814, se levantó por segunda vez contra las autoridades coloniales, este levantamiento liberó a los presos políticos y nuevamente se proclamó la independencia. Los cabecillas del movimiento fueron Manuel José Arce, Domingo Antonio de Lara, Juan Manuel Rodríguez, Santiago José Celis y Pedro Castillo. Todos fueron hechos prisioneros. Junto al movimiento del 1814 en San Salvador, los movimientos en Guatemala y Nicaragua aceleraron el sentimiento independentista que empezaba a extenderse por Centroamérica. La independencia de Centroamérica se declaró el 15 de Septiembre de 1821. El acta de independencia significó la conclusión de un largo período de casi 300 años de dominio español. El proceso fue largo e incluyó varias conspiraciones contra España, durante un período de 10 años.

Con la «independencia» de España el 15 de septiembre de 1821, se pretendía lograr bienestar económico, político y social para la población indígena de El Salvador, sin embargo, fue exactamente lo contrario, los únicos beneficiados fueron los hacendados o terratenientes que eran de origen extranjero. La «independencia» empeoró la situación de la población indígena cuscatleca, porque no eran considerados sus iguales por los hacendados y los trataban con menosprecio y salvajismo. De los niveles de injusticia el indígena solo se podía liberar con la muerte, se llegó a un límite de aguante, y los indígenas de las tribus nonualcas del departamento de La Paz y de San Vicente, se alzaron en armas liderados por el caudillo Anastasio Aquino, en enero de 1833, quien logró formar un ejército de aproximadamente diez mil hombres, inclusive había combatientes que provenían de San Salvador, Ilopango y Soyapango, Aquino fue el comandante general de las armas liberadoras de los indígenas, venció cuatro veces a la fuerza armada salvadoreña, las huestes de Anastasio tenían una moral alta, luchaban por sus derechos y sus tierras, y tenía la alternativa de morir o vencer. Anastasio llegó hasta Olocuilta, ciudad que estaba bajo su control militar, su lucha revolucionaria se circunscribía únicamente por la devolución de la tierra (que les habían robado los terratenientes, y que por cierto la gran mayoría de ellos eran curas), y el trato humano para con los indígenas (eran tratados peor que bestias de carga); su objetivo era la liberación de los indígenas y de los mestizos.

Anastasio Aquino al igual que todos los de su raza estaban condenados al analfabetismo, los terratenientes consideraban que para el trabajo que los obligaban a hacer no era necesario, mucho menos indispensable que supieran leer y escribir. Aquino fue vencido y capturado a mediados de abril de 1833. Aquino sufrió prisión en Santiago Nonualco, Zacatecoluca y San Vicente, después de haber sido exhibido prisionero, el comandante Aquino fue fusilado, lo llevaron caminando encadenado desde el centro de la ciudad de San Vicente hasta la Cuesta de los Monteros, para humillarlo, pero el caudillo iba con paso firme y con la frente en alto, los pobladores lo observaban con admiración por su valentía, con agradecimiento porque luchó por ellos, y con indignación porque las fuerzas del mal habían triunfado.

En 1932 se realizó un levantamiento campesino que fue una mezcla entre protesta e insurrección que acabó en etnocidio. Los campesinos e indígenas se levantaron contra el gobierno y atacaron instalaciones militares en el occidente del país, coincidiendo con una rebelión organizada por el Partido Comunista Salvadoreño (PCS) tras perder las elecciones que posteriormente acusaron de fraudulentas. El resultado fue una respuesta militar del gobierno de Maximiliano Hernández Martínez, quien ordenó la ejecución de todo aquel que se alzase contra el régimen. Algunos autores estiman una cifra cercana a los 25.000 fallecidos. Se planeó el levantamiento para mediados de enero de 1932, incluyendo en el plan a militares simpatizantes de la causa comunista. Antes del alzamiento, la policía arrestó al líder del PCS, Farabundo Martí, y a los dirigentes de agrupaciones estudiantiles universitarias, Alfonso Luna y Mario Zapata. Se les decomisaron documentos que probaban los planes de insurrección, los cuales fueron usados posteriormente en juicios militares. Tras los eventos de finales de enero, Martí, Luna y Zapata fueron sometidos a un consejo de guerra y condenados a muerte. La sentencia fue ejecutada el 1 de febrero de 1932.

Los factores determinantes de la insurrección de 1932 en El Salvador fueron varios:

  • La caída del precio del café y el creciente desempleo: El sector cafetalero nacional había surgido por la acumulación de riquezas por parte de un pequeño grupo de hacendados y comerciantes, los cuales, aprovechando el negocio cafetalero, daban empleo a campesinos; la mayor parte de ellos indígenas, la paga era muy poca y el trato hacia los campesinos era despótico.
  • Por otro lado, la situación económica mundial causada por la crisis de 1929 fomentaba la falta de oportunidades en países como El Salvador, al grado de marcar los años de menor progreso en el país en la primera mitad del siglo XX.
  • Otro elemento que antecedió a la rebelión campesina fue la inestabilidad política del país. Durante las elecciones de 1931, fue elegido Arturo Araujo, quien redujo los salarios en más de un 54%. Tras diversas acciones de rebelión militar, el presidente Arturo Araujo fue derrocado y sustituido por un Directorio cívico luego se dio la llegada al poder del General Maximiliano Hernández Martínez en diciembre de 1931, la cual marcó el inicio de lo que se conoce como «dictadura militar».

En las décadas de los años 70, 80 y 90´s El Salvador se vio envuelto en otro período de lucha social por lograr su verdadera independencia el cual se sintetiza en los siguientes períodos:

  1. Período de transición. Período inmediato anterior al inicio de la guerra propiamente tal (1979-1980) y formación del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional FMLN.
  2. Primer período. De enero de 1981 a primera mitad de 1982: “De la Consolidación, Defensa, Desarrollo de las Fuerzas y Teatros de Operaciones a la Toma de la Iniciativa”.
  3. Segundo período. De la segunda mitad de 1982 a mitad de 1984: “De la Toma de la Iniciativa Estratégica y Regularización de la Guerra por el FMLN, a la Guerra de Baja Intensidad”.
  4. Tercer periodo. Desde la primera mitad de 1984 hasta finales de 1986. “El Fracaso de la Guerra de Baja Intensidad y entrada al período del desenlace o de Preparación de la Contraofensiva Estratégica”
  5. Cuarto periodo. De 1987 a enero 1992: “Del Fracaso de la Estrategia de Baja Intensidad y Contraofensiva Estratégica al Desenlace Negociado de la Guerra”.

 El 16 de Enero de 1992 se firmó en el Castillo de Chapultepec México los Acuerdos de Paz con los que se inicia un nuevo período para la independencia del pueblo salvadoreño.

Las últimas dos victorias por el logro de nuestra independencia son: la primera el 15 de Marzo de 2009 donde el FMLN logra ganar por primera vez la presidencia de la república llevando como candidato a Mauricio Funes, donde se inicia un proceso de cambios a nivel social; la segunda victoria es el 9 de marzo de 2014 donde el FMLN logra ganar la presidencia de la república llevando como candidato a Salvador Sánchez Cerén quien fue miembro de la Comandancia General del FMLN durante el conflicto armado de 1981 hasta 1992, en este período se espera que se consoliden los programas sociales y la población más desposeída de este país logre avanzar en su desarrollo humano y social.

Las diferentes etapas por las que El Salvador ha tenido que pasar para el logro de la independencia total, nos trazan el camino que debemos seguir ya que su búsqueda es una tarea de todos y todas los y las salvadoreñas y salvadoreños por lo que en esta fecha debemos reflexionar sobre las cual es nuestro papel en esta tarea.

“Para ser libres no se necesita solo despojarse de las propias cadenas, sino vivir de una manera que respete y potencia la libertad de otros” – Nelson Mandela

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Registration

Forgotten Password?